Fuimos a lo poco del Suite Festival, a no ver a The Cinematics y sí a White Rose Movement
Empecemos siendo realistas. La apuesta de este Festival ha sido bastante arriesgada ya que han querido traer a grupos extranjeros muy buenos pero poco conocidos, hasta para la gente que les gusta esta música. Nosotros les damos las gracias por haber traído ante todo a The Cinematics, una de nuestras bandas británicas favoritas, y a White Rose Movement. Lo que no les podemos agradecer, es que ante la medio caída y adelanto de Cinematics en set acústico al inicio del festival, por cuestiones de la dichosa nube de Islandia y que no es culpa de ellos, se limitasen a poner un único cartel dentro de la sala. Vamos a ver, que sentido tiene ponerlo dentro, porque no se puso fuera para que a la gente que llegó a su hora y no tenía ganas de teloneros se hubiera enterado de que The Cinematics iban primero. Por qué no había nadie de la organización en la puerta?, informando durante gran parte del concierto. Además les preguntabas a los de la puerta y no sabían si dentro estaba Isabel Pantoja o los Chemical Brothers. Un desastre de comunicación y una putada para los que nos perdimos a los The Cinematics. Creemos que si se pagan casi 28 euros es no sólo para ver a dos grupos españoles, con todos nuestros respetos a ellos, y a unos White Rose Movement sonando a lata pero si la Naturaleza impide que vengan Cinematics, ten más cuidado con la respetable si estos son los segundos del cartel de cuatro.
En cuanto a las actuaciones que se puede decir cuando el sonido no acompaña. Los dos grupos españoles no estuvieron mal, creemos que los primeros fueron Winslow Leach, sonando a brit tirando a veces mucho hacia Interpol y Editors y los segundos, que creemos eran Nueva Vulcano, sonando a una mezcla de Los Enemigos y Sonic Youth, le echaron muchas ganas.
Y el set de White Rose Movement?, hubo de todo por culpa del sonido. Canciones en las que apenas se distinguíamos la voz, el cantante preguntando al público que qué micrófono funcionaba mejor, ¿y el técnico de mesa? inexistente. Dentro del desastre sonoro, le pusieron demasiadas ganas ya que además del sonido la concurrencia fue más bien escasa. Sacaron los temas de su único disco “Kick”. A pesar del cabreo que teníamos pudimos grabar y disfrutar de algunos temas aunque muy tocados por la calidad del sonido. De lo más potable fue Pig heil jam, tema con el que arrancaron, continuando con uno de sus temazos Londons mine, como no su actitud en directo es una mezcla de Electro-Punk con toques de Joy Division (su cantante recordaba mucho al difunto Ian Curtis). En canciones como Deborah carne se notaba que la voz sonaba a ultratumba y los falsetes ni se apreciaban. En general la batería sonaba muy potente, el bajo algo más tenue y la guitarra en su punto. En Kick, los teclados acabaron por comerse la voz. A pesar de todos estos incovenientes WRM siguieron dandolo todo como si nada, lo pudimos apreciar en dos de sus últimos temazos, Speed con un sonido muy ochentero y Love is a number, el mejor de todos sus temas y que nos recuerda mucho a los míticos Pitty Sing.
En definitiva, tremendo el esfuerzo para traer a bandas como éstas, buenas pero muy poco conocidas, falta de tacto en el trato al personal, al cambiar a The Cinematics al inicio, y sonido más que mejorable. White Rose Movement, muy bien ya que aguantaron las múltiples perrerías que se les hicieron.
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